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Desmantelan banda de traficantes en San Diego

15 Noviembre 2012 - 04:01 am
Foto: Getty Images
Autoridades federales anunciaron el miércoles el desmantelamiento de una banda mexicana de productores y distribuidores de marihuana.

La banda producía la droga en terrenos públicos y operaba en los condados de San Diego y Riverside (California).

El desmantelamiento forma parte de la operación "Mountain High", que tomó dos años y que incluyó la intervención de teléfonos celulares y vigilancia con cámaras escondidas cerca de plantíos y rutas de tránsito de la droga.

La fiscal federal en San Diego, Laura Duffy, anunció el miércoles en una conferencia de prensa que se presentarán cargos contra diez personas de la "Banda Sotelo".

De acuerdo con Duffy, fue el descubrimiento de un plantío de marihuana cerca de la localidad de Julián, al este de San Diego, en verano de 2010 lo que llevó a las autoridades a descubrir la operación de los traficantes.

De acuerdo con documentos de la corte, los traficantes forman parte de una operación criminal de gran escala basada en México que utilizaba trabajadores indocumentados, a los que introducían a EE.UU. para que cuidaran de las cosechas en el sur y centro de California, y que tiene vínculos con plantíos en el norte de California, Utah e Idaho.

Teléfonos celulares encontrados en Julián, donde se arrestó a cuatro personas, fueron claves en el desarrollo de la investigación, que se prolongó por dos años y que fue calificada por Duffy de "innovadora y compleja", pues permitió contrarrestar la movilidad de los traficantes que se las ingenian para producir marihuana a gran escala utilizando terrenos públicos.

"Por seis meses catorce líneas de teléfonos fueron intervenidas, lo que produjo centenares de horas de conversaciones interceptadas, claves para presentar el caso", indicó la oficina de Duffy.

Los arrestos de seis de las diez personas que serán acusadas ocurrieron el pasado martes, luego de que se catearan quince ubicaciones en las localidades de El Cajón, Lakeside y Valley Center, en el condado de San Diego, y en Temécula, Perris y Hemet, en Riverside.

Decomisaron armas, dinero en efectivo, vehículos y marihuana

En total, se decomisaron doce armas de fuego, 237.000 dólares en efectivo, trece vehículos y 300 libras de marihuana procesada, con un valor en la calle de 300.000 dólares, y más de 45.000 plantas de marihuana en ocho granjas en Julián, Valley Center, Pala, Palomar Mountain, el Bosque Nacional de Cleveland y Riverside.

"Con estos cateos y arrestos, hemos erradicado una organización de tráfico de marihuana que había secuestrado nuestros bosques y parques. No vamos a darles nuestros prístinos terrenos públicos a los 'narcogranjeros' que cargan armas, que destruyen el paisaje y que dañan el ambiente con pesticidas de tal toxicidad que están prohibidos en EE.UU.", dijo Duffy.

De acuerdo con William Sherman, el agente especial a cargo de la DEA en San Diego, ésta representa una de las investigaciones más completas que se hayan realizado en el condado en el ámbito del cultivo de marihuana.

"Este era un sofisticado grupo de traficantes que no tenían consideración por los terrenos tanto estatales en California como federales, y el daño que se les hizo en su afán por ganar dinero", indicó Sherman.

Por su parte Clark Beene, agente especial a cargo de la Oficina de Manejo de Terrenos del estado, dijo que su agencia "está comprometida a que las tierras públicas sean seguras para las 9,1 millones de personas que las visitan en California cada año, además de un lugar seguro para nuestros empleados que las mantienen".

El alguacil Bill Gore, quien también participó en la investigación, dijo que la banda tenía presencia tanto en México como en San Diego, con operaciones de traslado de dinero fluyendo por ambas naciones y presencia en la zona rural al este de San Diego.

Las personas que recibirán cargos son Daniel Malaquías Mendoza, Antioco Sotelo Ayala, José Villa García, Francisco Villaseñor Ortiz, Miguel Mendoza Mendoza, Juventino Artemio Sotelo, John Philip Lombardo, Adrián Chávez Garduño, David Chávez Garduño y Roberto Valencia Martínez.

Los cargos incluyen conspiración para manufacturar marihuana y conllevan penas de entre diez años de prisión y cadena perpetua.

 

Colaboración EFE

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